La animación española ya conquista el mundo

Villanueva Showing Talks se clausura con las mejores recetas de los profesionales del sector audiovisual español

Villanueva Showing Talks, por primera vez on line, se ha clausurado con un broche de oro. Una mesa redonda donde han participado los productores de las aplaudidas películas de 2019 Klaus, nominada al Oscar, y Buñuel en el Laberinto de las tortugas, ganadora del Goya, Marisa Román y Manuel Cristóbal respectivamente. Este encuentro moderado por el presidente del Círculo de Escritores Cinematográficos, crítico de cine y jurado del festival Jerónimo José Martín, se ha debatido sobre la Animación española y la global.

Marisa Román, co-fundadora de la empresa The SPA Studios junto al reconocido guionista y animador madrileño Sergio Pablos, ha contado cómo fue le proceso creativo de Klaus donde se apostó por un modelo de coproducción y distribución con la plataforma de streaming Netflix. Sergio Pablos ha trabajado para Disney y es responsable de crear la saga Gru: mi villano favorito para Illumination Entertainment/Universal.

“La idea rondaba en la cabeza de Sergio desde hace 8 años, pero nos encontramos que a los productores les interesaba la idea, pero les daba miedo los tiempos, porque había que estrenar en Navidad, y también les preocupaba competir con Disney”, añade Román.

Buñuel en el laberinto de las tortugas es una película de animación española dirigida por Salvador Simó, basada en el cómic de Fermín Solís y producida por Manuel Cristóbal. El film estuvo nominado a los Premios Óscar y se alzó este año con el Goya a la “mejor película de animación”

Ambos productores han insistido en que es necesario lograr tener en España una consolidada industria de la animación, porque existe mucho talento y potencial humano. Los equipos de profesionales que participan en las producciones de animación “saltan de película en película, primero trabajaron en Buñuel, en el laberinto de las tortugas y luego en Klaus y por eso tiene lugar parones en las producciones”, asegura Román.

Otra de las cuestiones en las que los productores han hecho especial hincapié es que en la industria de la animación se habla en inglés. Marisa Román ha contado que, durante la creación de Klaus, el 60 por ciento del equipo no era español, procedía del extranjero. “Tuve que traerme a gente de fuera de España, había 22 nacionalidades distintas, todo el mundo hablábamos en inglés”, explicó.

En cuanto a la cuestión de la producción, cada proyecto busco vías de financiación diferentes. Buñuel en el laberinto de las tortugas optó por una financiación pública, con la participación de TVE, Telemadrid, Movistar+, Canal Aragón y la Junta de Extremadura, entre otros.

La financiación de Klaus fue diferente, se optó por la vía privada y de coproducción. En este caso, participaron Atresmedia Studio por un lado y Netflix por otro, encargándose de la distribución.

Para cerrar la primera edición del Villanueva Showing Talks, ambos productores han animado a los jóvenes talentos a formarse y especializarse.

 “Yo necesito gente que sepa de storyboard, de clean up, que sepa dibujar muy bien y tenga un conocimiento profundo de la anatomía, por ejemplo, animal”, insistió Marisa Román.

Por su parte, Manuel Cristóbal dijo que “los proyectos interesantes atraen a gente interesante, recomiendo que hagan cortos, tienen que aprender a contar historias. El corto es tu tarjeta de presentación. Es tu demo la que habla de ti”.

La última jornada de Villanueva Showing Talks, comenzaba a las 17.00h.  con la ponencia Cómo medir las emociones de los contenidos audiovisuales.

Elena Martín, directora de operaciones de Sociograph ha analizado los perfiles del consumidor, qué técnica existe para el estudio del espectador y cómo funciona el marketing science dentro de la industria universal.

“Podemos montar la empresa con mayor éxito, con mayor capital, pero si no hay clientes no hay nada que hacer”, ha puntualizado.

“Conectar con el cliente es complicado. El consumidor/espectador ha cambiado, cambia constantemente”, añade. “Los clientes en la actualidad están mejor informados, somos infieles por naturaleza, ante el mínimo problema, cambiamos radicalmente de marca, somos mucho más sensibles y por eso se cambia de opción muy rápido, no nos tomamos en serio la publicidad tradicional y ahora somos mucho más críticos”, señala.

Martín explica que el marketing cataloga a los grupos por generaciones. Existe una generación que es la gran preocupación de las marcas, la “generación Z”. “Es un público del que se tiene poca información, algunos están redes sociales aunque legalmente no se les puede aceptar porque tienen menos de 16 años”, reconoce.

La “generación alfa”, ha crecido con conexiones diferentes. “Ellos no diferencian el mundo real, del mundo digital”, considera Martín.

Por otra parte, estima que el reto del profesional que crea contenidos es conocer a estos grupos, ya que la emoción mueve más del 80 por ciento de nuestras decisiones. El consumidor ahora “compra tiempo, experiencias y no le importa pagar más”, asegura Martín.

Sociograph, tiene su propia tecnología para medir el impacto del mensaje. “A cada participante se le entrega un dispositivo que conecta a su muñeca y a dos de sus dedos, así medimos su resistencia eléctrica de la piel. El registro es grupal, es decir medimos la emoción y la atención experimentada por la mayoría, discriminando una reacción aislada”, afirma la responsable del grupo audiovisual. “Es el marketing science, el business intelligence, el big data aplicado para saber qué están sintiendo nuestros consumidores”.

La directora de operaciones de Sociograph, ha contado que su empresa lleva muchos años analizando contenidos, series de televisión, midiendo el impacto que genera una trama, los personajes con el espectador, los personajes entre sí. “Analizamos que target, qué publico reacciona mejor a una historia”, explica.  A  su juicio, obtener esta información es vital para la promoción de cualquier producto audiovisual.