Cada vez está más cerca la entrega de premios de Villanueva Showing, el Festival Internacional de Cortometrajes y Audiovisuales jóvenes de 15 a 25 años organizado por la Universidad Villanueva.

Una de las iniciativas que se han llevado son una serie de encuentros virtuales con profesionales del mundo audiovisual para descubrir mejor su funcionamiento. Este viernes 26 de febrero tuvo lugar un nuevo Villanueva Showing Talk con Marta Sancho, responsable del departamento de Copyright de Music Library &SFX, una biblioteca musical y de recursos sonoros para utilizar en producciones audiovisuales.

A principios de diciembre se realizó otro encuentro con Víctor Coronado, de la misma empresa, que presentó la plataforma y los servicios que ofrece, con el objetivo de facilitar el trabajo y enseñar a los participantes.

Este segundo VSTalk tenía un objetivo distinto: dar a conocer todo lo que hay que saber sobre gestión de derechos musicales, pues a la hora de realizar piezas audiovisuales es fundamental respetar siempre este principio.

En primer lugar, explicó qué son los derechos de autor. Se trata de un conjunto de normas jurídicas y de principios que afirman los derechos morales y patrimoniales de un autor por la creación de una obra; en este caso que nos compete, simplemente por crear una pieza musical tienes derecho sobre la misma, sin necesidad de burocracia.

Estos derechos de autor tienen dos ramas: los derechos morales, que son irrenunciables e inalienables, y los derechos patrimoniales o de explotación, que si pueden venderse o compartirse con terceros. Mientras que los primeros son ilimitados en el tiempo, los segundos solo son válidos hasta 70 años después del fallecimiento del autor.

Dentro de la ley de propiedad intelectual, donde se encuadran estos derechos de autor, existen otros que también hay que tener en cuenta a la hora de utilizar música en piezas audiovisuales: los derechos conexos. Estos protegen a los contribuyentes de la obra creativa, es decir, a los artistas, intérpretes o ejecutantes y a los productores fonográficos (los dueños de la grabación sonora como tal).

Una vez que presentó el funcionamiento legal en este ámbito, Sancho pasó a explicar con detalle qué pasos han de seguirse para respetar la ley y asegurar el debido reconocimiento que los artistas se merecen.

Cuando se quiere utilizar música comercial, entendida como música pensada para ser escuchada no como recursos de librería, se necesitan dos tipos de licencias:

  • Los derechos editoriales: puede poseerlos el autor o una editorial.
  • Los derechos fonográficos.

Es imprescindible descubrir quién es el poseedor de cada derecho y solicitar los permisos adecuados. Sin la licencia adecuada ningún uso público de la música comercial está permitido.

Por último, Sancho dijo lo que en su opinión hay que tener en cuenta a la hora de gestionar los recursos musicales: previsión para saber qué es lo que se busca, presupuesto y tiempo, porque los procesos suelen ser bastante largos. Para conseguir un producto final adecuado, es importante seguir los pasos adecuadamente, a fin de evitar irregularidades y respetar siempre y ante todo los derechos de los creadores.

Artículo escrito por REGINA MARÍN LATONDA, alumna del Grado en Periodismo de la Universidad Villanueva.

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